El colágeno es, junto con la elastina, la principal proteína encargada de formar nuestros tejidos. Por eso, es uno de los ingredientes más utilizados en los tratamientos de belleza, ya sea en inyecciones o en aplicaciones locales de cremas antiarrugas. He aquí 5 cosas que debes saber sobre la aplicación de colágeno en la piel.

Forma parte de nuestro organismo

El colágeno constituye casi el treinta por ciento del total de proteínas de nuestro cuerpo, y se localiza entre la epidermis y los músculos. Las fibras que forma el colágeno son lisas, y se van haciendo más sensibles con el paso del tiempo. Con el paso de los años, las células ya no producen colágeno en la misma proporción. De ahí que nuestros tejidos pierdan firmeza.

Tiene múltiples beneficios para la piel

El colágeno es el ingrediente de numerosas cremas y productos de belleza, ya que aporta firmeza, elasticidad y suavidad a la piel. Muchas de estas cremas son de venta libre (se consiguen en perfumerías o tiendas online). Sin embargo, la efectividad de los productos varía en función de la concentración del ingrediente activo.

Previene el envejecimiento

La aplicación de colágeno se recomienda especialmente después de los 40 años, cuando nuestro organismo ya no produce esta proteína al ritmo de antes, y los tejidos comienzan a dar muestras de envejecimiento. Los tratamientos dermatológicos que incluyen colágeno (o que lo tienen entre sus principales ingredientes) retrasan los signos del paso del tiempo, devolviendo a la piel su tersura, ayudando a mantenerla hidratada y borrando las señales de los años.

Es apto para todo tipo de piel

Como otra de las ventajas del colágeno cabe mencionar que es altamente compatible con las células cutáneas y que incluso las pieles más sensibles pueden asimilarlo sin efectos nocivos. Sin embargo, no siempre los tratamientos para la piel utilizan colágeno humano sintético, sino que el colágeno que se aplica en diversos tratamientos de belleza está extraído de la vaca, en cuyo caso conviene realizar pruebas de tolerancia para evitar posibles reacciones alérgicas.

No es imprescindible aplicar colágeno

Al menos, no es imprescindible para aprovechar las ventajas de esta proteína: después de todo, el cuerpo sabe producirlo. Hay algunos productos de belleza que, si bien no aportan colágeno directamente a la piel, favorecen que ésta retenga lo que el propio organismo produce. Algo similar ocurre con los alimentos que contienen colágeno: se lo puede incorporar directamente en productos de origen animal, o se puede favorecer su producción mediante el consumo de vitamina c y antioxidantes.