Ya sea para consumirlo en forma de cápsulas, para aplicarlo a la piel en una crema de belleza o para inyecciones en los labios, el colágeno puede generar ciertas dudas. Aquí te damos las respuestas. Todo lo que siempre quisiste saber sobre el colágeno y no te atrevías a preguntar.

El colágeno, ¿es realmente un ingrediente natural?
El colágeno es una proteína que compone nuestros tejidos y los de todos los mamíferos. Tanto como un 25% de nuestros tejidos están compuestos de esta proteína. Por lo tanto sí, en ese sentido, el colágeno es un componente natural de nuestro organismo. Hay que tener en cuenta que tanto la industria cosmética como los suplementos nutricionales utilizan un colágeno sintetizado en laboratorios a partir de tejidos conectivos de vacas o pollos.

¿Cuándo dejamos de producir colágeno en nuestro organismo?
Al ser un componente tan importante de los tejidos, no se lo deja de producir por completo. Lo que ocurre es que con el paso de los años, las células producen cada vez menos, y por eso los tejidos pierden firmeza. La producción de colágeno comienza a disminuir a partir de los 25 años, que es cuando comienzan a observarse los primeros signos de envejecimiento en la piel, huesos y articulaciones.

Si es un ingrediente natural, ¿por qué se puede ser alérgico al colágeno?
El colágeno que los cirujanos inyectan en los labios es colágeno bovino. Algunas personas manifiestan reacciones alérgicas al mismo, por lo que se aconseja una prueba de sensibilidad. Sin embargo, es rara esta alergia: se da apenas en un 3% de los pacientes. También la hipersensibilidad a algunos alimentos (como la carne o el pollo) puede desencadenar alergias a los suplementos de colágeno que se ingieren.

¿En qué ayuda el colágeno a los pacientes de osteoporosis o artritis?
El colágeno no solamente es un ingrediente de cremas antiarrugas, sino que muchas veces se aconseja su consumo en cápsulas a pacientes que sufren dolor en las articulaciones. Y esto es porque el colágeno es el principal componente de los huesos y los tejidos articulatorios. Por lo tanto, ayuda a reducir la inflamación y reduce los dolores asociados a estas enfermedades.

¿Puedo consumir cualquier cantidad de colágeno?
Nunca conviene abusar de ningún ingrediente, ni siquiera de los naturales. Consumir un exceso de productos de origen animal para incorporar colágeno tiene como contrapartida los riesgos del colesterol y las grasas. En cuanto a los suplementos, las sobredosis de colágeno pueden traer efectos secundarios como estreñimiento, debilidad, dolores musculares e inclusive alteraciones en el ritmo cardíaco. Por eso siempre conviene respetar las dosis indicadas por los profesionales de la salud.

¿En qué momento del día conviene consumir el colágeno?
Si bien se puede tomar cápsulas de colágeno en cualquier momento del día, conviene ingerir los suplementos por la noche antes de dormir, ya que es durante la fase alfa del sueño cuando el organismo atraviesa el momento álgido de regeneración de tejidos del cuerpo.

¿Engorda tomar colágeno?
Tomado en su dosis justa no engorda, sino que ayuda a mantener el peso del cuerpo. El colágeno hidrolizado ayuda a reducir el apetito estimulando la sensación de saciedad, a la vez que mejora la firmeza de la piel, atenuando la flaccidez propia de la pérdida de peso. Por supuesto, abusar de alimentos de origen animal con la excusa de incorporar colágeno sí puede traer problemas de sobrepeso.

¿Es verdad que hay ciertas verduras que aportan colágeno?
Existen productos que se comercializan como “colágeno vegetal”. Pero esto es falso. El colágeno es una proteína de origen animal, y por lo tanto, ningún alimento vegetal aporta por sí solo colágeno. Lo que sí es cierto es que algunas verduras, como las coles, los pimientos, la espinaca, la remolacha, frutas cítricas u otras ricas en vitamina C ayudan a estimular la producción de colágeno en el propio organismo.

¿Y qué hay de la gelatina?
La gelatina es una excelente fuente de colágeno ya que está compuesta en un 85 o 90% de esta proteína. Es un alimento de origen animal, que se elabora a partir de los cartílagos de vacas, cerdos y pollos.

¿Puede el EEB (“mal de la vaca loca”) ser un factor de riesgo en el colágeno?
La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) fue descubierta por primera vez en Inglaterra en 1986, y causó un gran revuelo hace algunos años. El consumo de ganado vacuno infectado por esta enfermedad afecta a los humanos y puede ser muy grave. Como el colágeno utilizado en cápsulas y en inyecciones es de procedencia bovina, en principio esta enfermedad supondría un riesgo. Sin embargo, el colágeno se extrae de aquellas vacas que han sido destinadas a consumo humano y son, por lo tanto, debidamente evaluadas por Sanidad.